viernes, 11 de marzo de 2011

Mapas conceptuales: ayudando a organizar los conocimientos

En este espacio para compartir herramientas que mejoren el quehacer diario de los profesores, hoy queremos compartir nuestro entusiasmo por los mapas conceptuales, invitándoos a profundizar en el tema y a atreveros a incluirlos en el desarrollo de vuestra labor.


Un mapa conceptual es una herramienta de aprendizaje visual que permite la adquisición de conocimiento mediante la visualización de conceptos que han sido organizados jerárquicamente.

Esta comprobado que el cerebro humano tiene una mayor capacidad para el recuerdo de información que ha sido presentada visualmente y de esto precisamente sacan provecho los mapas conceptuales. Al presentar visualmente y de forma esquemática una serie de conceptos unidos por una palabra de enlace que dan forma a una proposicion, las relaciones significativas entre estos se fijan mas fácilmente porque el alumno asocia, discrimina y enlaza la nueva información con conocimientos previos. Cuando la información se ha registrado de una manera estructurada, la posibilidad de recuperarla mediante el recuerdo y la abstracción, mejora notablemente.

Partiendo de la teoría del aprendizaje significativo de D. Ausubel, un equipo de investigadores de la Universidad de Cornell, dirigido por Joseph Novak, desarrollaron a finales de los 70 los mapas conceptuales como herramienta para favorecer la actividad constructiva en el proceso de aprendizaje. Esto guarda concordancia con la posición constructivista que considera que el conocimiento alcanzado depende de la interacción entre la información presentada y los conocimientos anteriores del sujeto.


Un mapa conceptual se construye de forma sencilla, atendiendo a unos componentes fundamentales y a una organización. Sus tres componentes son: conceptos, palabras de enlace que unen unos conceptos con otros e indican la relación que hay entre ellos, y finalmente las proposiciones, que se forman mediante dos conceptos unidos por una palabra de enlace, dando lugar a una unidad semántica con sentido. Por ejemplo: Los animales (concepto) - pueden ser (palabra de enlace) - vertebrados (concepto).

Los mapas conceptuales deben organizarse de forma jerárquica, por tanto los conceptos más generales y amplios estarán en la parte superior y desde ahí se irá bajando hacia conceptos más específicos y menos inclusivos.

Los mapas conceptuales fomentan procesos mentales como la reflexión, el análisis y la creatividad y pueden integrarse en la actividad docente de múltiples maneras, resultando adecuados para todas las etapas educativas y todas las materias (la Universidad Pública de Navarra publicó una tesis doctoral donde se demostró la eficacia del uso de mapas conceptuales para mejorar la enseñanza de las matemáticas).

Estos permiten una interesante evaluación de conocimientos previos, revelando el tipo de organización cognitiva que ha llevado a cabo el alumno, permitiendo identificar errores o vacíos en la estructura conceptual.


Este es un mapa conceptual de un estudiante que participó en los estudios de Novak (1986) y revela la falta de conceptos referentes a la posición relativa de la tierra y la luna con respecto al sol. Este estudiante cree que es la rotación de la luna la que hace que cambie de forma.


Como instrumento de evaluación, los mapas conceptuales ponen en evidencia si el alumno ha desarrollado la capacidad de analizar, sintetizar, relacionar y abstraer ideas significativas y fundamentales para comprender un tema. Como profesores tenemos que hacer ver a los alumnos el acierto en la elaboración del mapa y cómo han clarificado y relacionado conceptos. Debemos recordar que no hay nada mejor para aumentar la motivación, que la percepción de tener mayor competencia en algo y la experiencia de tener autonomía.

En el proceso de enseñanza-aprendizaje, la utilización de mapas conceptuales desarrolla en los alumnos la capacidad de extraer las ideas clave de un tema y de relacionarlas adecuadamente con otros conceptos, sugiriendo a la vez conexiones con lo que ya sabían.

Dependiendo de la forma en que el profesor trabaje con los mapas, se puede fomentar el aprendizaje cooperativo, haciendo partícipes a los estudiantes, de la construcción del conocimiento. No se trata solo de que el profesor presente un tema ya organizado en un mapa conceptual, sino que por el contrario se debe enseñar a los alumnos las habilidades básicas para construirlos y entonces negociar con ellos los significados. Lo recomendable es que esto tenga lugar después de haber desarrollado un tema de una unidad didáctica mediante otras técnicas, ya que no se puede pensar en los mapas conceptuales como una técnica desvinculada de otras como la exposición, las discusiones grupales, el uso de material multimedia...

A la hora de trabajar un tema del currículo en el aula mediante mapas conceptuales, la creatividad del profesor da lugar a varias opciones. Por ejemplo, podemos presentar a los alumnos el cuerpo del mapa ya hecho y a un lado una serie de conceptos relevantes del tema, que ellos deben organizar dentro de los campos del mapa, atendiendo a las palabras de enlace.


O también podemos darles una lista de conceptos y palabras de enlace y que ellos construyan y organicen el mapa. Estos mapas elaborados por ellos en clase mediante un trabajo cooperativo, son un valioso material que les ahorrará tiempo de estudio posteriormente.


Una de las herramientas más conocidas para elaborar mapas conceptuales es CmapTools, pero hay otros recursos gratuitos para realizarlos con excelentes resultados, como son OpenOffice Draw del paquete OpenOffice (que como cualquier programa de dibujo vectorial, nos da la opción de diseñar diagramas y gráficos), VUE (Visual Understanding Environment) de la Universidad de Tufts o el Inspiration desarrollado por Inspiration Software Inc.

CmapTools cuenta con mucho reconocimiento por el hecho de haber sido creada a partir de un proyecto de investigación dirigido por el propio Joseph Novak, en el Florida Institute for Human and Machine Cognition (IHMC). Esta herramienta ofrece la posibilidad de construir mapas de forma colaborativa (profesores y estudiantes pueden trabajar de forma sincrónica interactuando al mismo tiempo mediante una ventana de chat), que se pueden hacer públicos subiéndolos gratuitamente a su servidor.

Una funcionalidad muy interesante en esta herramienta es la grabadora de secuencia de construcción del mapa, que permite repasar posteriormente el proceso de estructuración de las ideas, paso a paso. Otras opciones útiles son la posibilidad de agregar post-it con comentarios o preguntas en diferentes puntos del mapa o la de añadir recursos de nuestro ordenador o páginas web.

Sería muy interesante compartir la opinión y experiencia de docentes que han incorporado este recurso al desarrollo de su materia: ¿creéis que merece la pena?, ¿los resultados de aprendizaje se corresponden con la amplia aceptación de los mapas conceptuales en otros sistemas educativos?, ¿falta difusión y dominio de este recurso entre los docentes españoles?.

Para saber más: lee esta interesante entrevista a Alberto J. Cañas, subdirector del IHMC, acerca de las novedosas posibilidades que ofrecen los mapas conceptuales en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

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